miércoles, 28 de octubre de 2009

[ Hace Un Mes ]

Hace un mes...
...cerraba los ojos asustados por una espalda serpenteante.

Hace un mes...
...abría los ojos esperanzados por una espalda recta.


Le siguieron días de un dolor insoportable, sólo calmado con un sueño débil e intermitente.
Días de náuseas y desesperanza.
De vecinas de habitación agradables.. y no tan agradables.

Días también de visitas, de sonrisas, de regalos y de sorpresas.
Días que fueron solo cuatro.

Y al quinto día me incorporé, y el mundo entero me dió vueltas.

Y al sexto día me levanté, y todo pareció ir bien de nuevo.
Mejor de nuevo.

Sus brazos me sostenían al andar: primero ella, después él..

Y al séptimo día... volví a casa.
Con la única pauta de hacer vida normal y, sobre todo, cómoda.

Con la única prohibición de no hacer esfuerzos grandes ni coger peso.

. . .

Los primeros paseos fueron por mi pasillo, de manera lenta y concentrada en cada paso.
Como si, de repente, una roca apareciera de la nada, o algún hueco asomara de las baldosas.

A éstos le siguieron excursiones al Corte Inglés y, días más tarde, hasta el Nervión Plaza.
A los pocos días acabé, sin saber cómo, frente a la Catedral
y bajo La Giralda.
Subiendo dos pisos de escaleras. Preparando mi comida. Haciendo mi cama. Escogiendo cine. Caminando sin miedo.



Sin ellos habría sido demasiado difícil. Casi imposible.
Sin mis padres, que día y noche velaron por mi salud
y mi fortaleza.

Sin mi niño, que superó sus miedos para darme todo su amor en esos duros momentos.
Sin Pilar, que estuvo a mi lado mientras dormía, mientras lloraba
y mientras reía.

Sin Rocío, que no pasó casi ni un día sin venir a verme
y traerme toda su alegría.

Sin mi primo Alberto, que llamó tantas veces desde EEUU
para escucharme.

Sin todas esas personas que han gastado unos minutos de sus vidas para asomarse o llamar.
Sin Miki y Javi, que vinieron desde Toxiria para abrazarme.
Gracias a todos vosotros.

Porque cada día es un reto. Y cada día es un progreso.
Porque llevo días sin tomar calmantes, y ayer descubrí lo que es no sentir dolor durante horas.
Porque cada día doy cien pasos más, y cada paso es más seguro.
Porque ahora estoy más unida a ellos, pese a toda realidad.
Porque sus besos saben aún mejor, sus ojos parecen aún más bonitos y sus caricias llegan de verdad.
Porque ellas son únicas y me han demostrado más y mejores cosas que nunca imaginé.
Porque ahora me siento bella, fuerte, ilusionada y feliz.
Conmigo misma y con la vida.



[28 de Septiembre, 2008 - Artrodesis vertebral D3-L1 por
Escoliosis idiopática]


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Escuchando: Seether - Fine Again



Miércoles, 28 de Octubre de 2009

4 comentarios:

MetamorfoseArte dijo...

q graaaaaaaaaaaaande eres :***

MetamorfoseArte dijo...

Mañana voy a la academia a pedir presupuesto. Si mis padres me ayudan los primeros meses, cuenta conmigo para la biblioteca, jordan.

xaxa dijo...

Me alegro tanto, Vivi, xo tanto... puffff

MetamorfoseArte dijo...

Lo que tienes que hacer es juntar a tus hijos soooolo con los mios jajaja que serán tan frikis como su omá jajaja